Tejada la Vieja proporciona información muy relevante sobre el urbanismo protohistórico. Es excepcional por el grado de conservación de sus estructuras y, sobre todo, por la extensión que ocupa. En la actualidad hay más de una hectárea excavada que supone, no obstante, una pequeña parte de su potencial arqueológico, ya que el yacimiento ocupa más de seis.

En Tejada la Vieja puede observarse un urbanismo complejo y ordenado que corresponde a las últimas etapas de su ocupación. Se distinguen espacios públicos donde son visibles calles y plazas que forman manzanas de edificación claramente delimitadas. La organización dentro de las manzanas es más caótica, sucediéndose en ellas espacios cubiertos y patios.

En lo excavado hasta ahora no se aprecia una diferenciación de uso clara, apareciendo en el mismo contexto urbano, e incluso en la misma manzana, edificios considerados como de uso público y otros considerados como de uso habitacional, así como estructuras que se vinculan a actividades productivas.

La técnica constructiva consiste en la elevación de un zócalo pétreo asentado directamente sobre la base del cerro, sin ningún tipo de cimentación, sobre el que se levantaba un muro de tapial o adobes. Se utiliza para ello piedra caliza y pizarra, materiales abundantes en el entorno. Se aprecia en algunos edificios considerados públicos, un mayor cuidado en la colocación de los mampuestos, mayor anchura del muro y más cantidad de pizarra entre los materiales que lo conforman. La técnica constructiva es, por tanto, similar a la documentada en su tiempo a lo largo de casi todo el mediterráneo.

No es posible precisar aún qué tipo de cubierta tuvieron los edificios de Tejada la Vieja, aunque son dos las hipótesis con que se trabaja, que utilizaran cubierta vegetal, como es habitual en el mundo atlántico o que usaran cubierta plana aterrazada, tan propia del mundo mediterráneo y fenicio. Se aprecia en algunos edificios la existencia de bancos corridos a lo largo de los muros, característica bastante habitual otros yacimientos protohistóricos.

Se sabe poco del urbanismo previo al momento del abandono de Tejada la Vieja porque se ha excavado en extensión solo las primeras estructuras aparecidas sin abundar en cortes estratigráficos de profundización. Las investigaciones a más profundidad, además se han hecho sobre extensiones muy pequeñas que nos proporcionan información sobre el período de ocupación del yacimiento pero no sobre su urbanismo anterior.